Torres del Paine: Sueño, Desafío y Diversión

Adnradio.cl

Torres del Paine es una comuna de 6.630 km de superficie que alberga el parque nacional del mismo nombre, el que fue declarado como Octava Maravilla del Mundo.

El Parque Nacional Torres del Paine el 2013 logró el reconocimiento de ser la octava Maravilla del Mundo, producto de lo cual es uno de los destinos más apetecidos por los viajeros que buscan vivir una aventura en la Patagonia, uno de los lugares australes más hermosos de Chile, ubicado en la Provincia de Última Esperanza. Se caracteriza por tener grandes praderas, cursos de agua que muestran la majestuosidad de la naturaleza, magnánimos campos de hielo con maravillosos glaciares que pueden ser visitados.

Y si bien la pandemia afectó a la gran mayoría de la población, a medida como fueron cediendo las restricciones, Torres del Paine y sus atractivos, lograron imponerse como uno de los mejores panoramas que una persona puede tener en el territorio nacional, donde el individuo vuelve a hacer contacto con la naturaleza, a sacudir los pensamientos “estresados” con los fuertes vientos y a maravillar su visión con los Campos de Hielo Sur.

ADN viajó hasta el lugar invitados por la asociación de hoteleros, quienes, motivados por promover el turismo en la zona, decidieron realizar un fin de semana de ofertas turísticas en un evento que denominaron el #paineday, nosotros apoyados por www.demaracordilleratv.cl @demaracordillera_chile y @andesgear, nos animamos a vivir la aventura.

A la llegada al Aeródromo Teniente Julio Gallardo, nos esperaba un bus que nos condujo hasta el Hotel Lago Grey a dejar nuestro equipaje, hidratarnos y comer un rico picadillo que incluyó un vino de la casa, en el comedor del lugar, desde donde la vista nos dejaba ver los llamados “Cuernos del Paine”, para luego darnos el primer impulso a vivir una navegación en el catamarán Grey III.

Caminamos un trayecto al lugar para vivir la experiencia, pasamos por un puente curvo por sobre el río Pingo, luego atravesamos un bosque nativo y en conservación y llegamos a una explanada con grandes vientos que nos adelantaban algo de lo que viviríamos sobre la embarcación de dos pisos con un amplio comedor, bar, chalecos salvavidas y dos guías que relataban la travesía en español e inglés.

Nos sentamos, nos dieron una charla protocolar de prevención del covid, solicitando a los pasajeros conservar sus mascarillas y disfrutar el viaje.

Durante la navegación de más de una hora, pudimos observar un maravilloso y celeste iceberg, uno de los que hace poco se había desprendido del Glaciar Grey, que constituye uno de los 40 glaciares que conforman Campos de Hielo Sur.

La travesía dura tres horas y tiene un valor de 80 mil pesos, la que puede ser disfrutada por adultos y niños, los que de 5 a 12 años cuentan con un precio especial.

Durante la navegación aprendimos que el Lago Grey nace producto de los deshielos del propio glaciar, que en el último tiempo se ha visto visiblemente afectado por las altas temperaturas que ha alcanzado la zona que en pleno verano llegó a los 17°C, lo que es totalmente inusual y ha aumentado el derretimiento de los milenarios hielos que lo componen, acrecentando el caudal del lago, pero disminuyendo la maravillosa muralla que data de la glaciación.

Finalmente, al acercarnos más al glaciar, nos permitieron subir a cubierta, mientras el Grey III continuaba su recorrido, aproximándose para disfrutar de la maravilla de la naturaleza que puede observarse desde este lugar, o tomando el Tour de la “W” que consiste en un viaje de 7 a 10 días desde la Base Torres del Paine; o realizando una expedición de dificultad alta de hike o caminata sobre el glaciar; así como también navegando en kayak en sus aguas.

Cabe señalar que la belleza del lugar es sin igual, y sus aguas gris-azuladas son una extensión de una maravilla que, junto a nosotros, disfrutaron turistas ingleses, norteamericanos, rusos, israelíes, entre otros, ya que la zona es de gran atracción internacional por encontrarse tan al sur del mundo y cercano a la Antártica, recibiendo miles de turistas diariamente, siendo la mejor época del año de marzo a julio para vivir la aventura.

Cristóbal Benítez, gerente de la Asociación de Hoteleros de Torres del Paine, HYST, señaló que “Torres del Paine es la octava Maravilla del Mundo, tenemos un sinfín de atractivos, incluso icónicos como Base Torres, conocer Los Cuernos del Paine, Navegar en el Lago Grey y conocer el Glaciar Grey, pero además tenemos una diversidad de actividades que ustedes pueden hacer, como cabalgatas, conocer estancias, kayak, navegaciones e incluso caminatas sobre hielo, avistamientos de fauna silvestre , entre otros”.

El retorno al hotel fue otro especial recorrido, con un calafate de cortesía del viaje, o pisco sour con hielos milenarios hicieron mejor la aventura, la que sin duda es un imperdible al visitar Torres del Paine.

Desafío Base Torres del Paine

Estuve a 15 minutos de los cuernos.

Torres del Paine es un desafío de alta exigencia debido a la altura y a la cantidad de kilómetros de recorrido, 22 en total, motivo por el cual, se recomienda viajar preparado, con ropa liviana y gruesa en la mochila, con agua y una bolsa de hidratación o botella para rellenar en las vertientes, snack y algo dulce para energizar el cuerpo.

El trayecto

Escucharte, cuidarte, apoyarte son los tres consejos que le daríamos a cualquier persona que quiera aventurarse a subir haciendo el Trekking Base Torres. No todas las personas tienen un estado físico óptimo para enfrentar la travesía, pero todo el mundo que sienta que puede lo logra, eso sí, personas sin problemas coronarios o de movilidad, ya que el camino es complejo. Así la cosa, vimos bajar a personas que salieron casi en la madrugada de todas las edades y fisonomías, altos, bajos, gordos y delgados, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, padres con hijos en la espalda, etc.

Este trekking tiene tres partes, la inicial que considera el inicio plano para luego siempre presentar en subida dos caminos, uno para personas y otro para caballos, lo que en momentos se une, como en el en Paso de Los Vientos, donde el camino es angosto y como dice su nombre es demasiado ventoso, tanto que, al pasar por ahí, el consejo es que, “si sientes que te bota, tírate al suelo”, esto, debido a que el caer podría ser fatal, ya que al lado hay un precipicio.

Del camino se puede señalar que es arcilloso, con algunos arbustos y arboles de tamaño, generalmente medianos, por lo que se recomienda ir acompañado, ya que no es nada fácil hacerlo solo y en caso de presentar un problema o accidente tendría alguien que diera aviso y pidiera ayuda, pensemos que es un camino de alta exigencia.

Luego, de ese gran esfuerzo de aproximadamente dos horas para llegar al “Chileno”, el primer refugio para descansar, hidratarse y comer la colación que obligatoriamente debes llevar para recuperar fuerzas.

Subir al Paine requiere de mucha energía y según quienes han estado en el lugar, el trekking Base Torres es uno de los más exigentes que han vivenciado. En el camino hay bastantes riachuelos, ríos, puentes, algunos bosques, siempre señalizados. Ya pasado un buen rato, aparece la señalética de CONAF dando la bienvenida al Parque, ya que el primer trayecto por la zona es privado.

Seguimos la huella y apreciamos lo desgastado del camino, por lo cual se insta a quienes realicen el recorrido a tener cuidado donde pisan, tanto en puentes como en todo el sector, ya que existen bastantes lugares que el mínimo descuido significaría una que otra caída, así vimos bajar una chica con vendaje en un pie y un joven caer en las rocas del último tramo (sin mayores complicaciones, al parecer).

Cabe destacar que, al llegar al segundo hito, es una gran felicidad para cualquiera, donde queda de manifiesto que estamos a menos tiempo de llegar a la cima. Es en aquel minuto donde conviene observar y escuchar al propio cuerpo, ya que la ruta que viene es la más compleja, debido a que se sube por una pendiente empinada con roqueríos que se han formado producto de los mismos hielos milenarios del lugar, por lo que según mi punto de vista-es la segunda en dificultad, siendo el primer tramo, el que en mi caso fue más complejo.

“Lo esencial son los bastones, ayudan mucho en la subida y en la bajada para minimizar el impacto en las rodillas. Este trekking a Base Torres son en total unos 22 kilómetros en total, es mucho esfuerzo físico, entonces los invito a prepararse, informarse y respetar los horarios, porque según el período del año se puede llegar hasta las 15 o 14 horas, ya que al volver se puede encontrar con la noche, se torna muy difícil, el sendero está muy erosionado, y se pueden caer fácilmente”, expresó Antonio Navarro, guía turístico de Puerto Natales, que se encontró con ADN realizando el camino de regreso.

Finalmente, señalar que subir y estar a 15 minutos de las Torres no es algo frustrante, sino hoy un desafío, el que se presenta, para volver a visitar la zona y con mayor tiempo, a una velocidad adecuada a cada quien, volver a subir para llegar a ver la Octava Maravilla del Mundo, esa que se encuentra en la Región de Magallanes y la Antártica chilena y que, si puede viajar y conocer, le aseguro que, no se arrepentirán.

Fuente: https://portal.nexnews.cl/showN?valor=jrsbo

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